LAS EXPLOSICIONES DEL MUSEO DEL PRADO QUE NO TE DEBES PERDER EN 2026
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Esta semana presentamos las exposiciones que podrán visitarse a lo largo del 2026 y parte del 2027 dentro de la programación del Museo del Prado de Madrid, comenzando por la exposición titulada “A la manera de Italia, España y el gótico mediterráneo (1320-1420)”, que se ya se puede visitar desde inicios de enero y que estará dedicada a mostrar la enorme influencia de la creación italiana en el paisaje artístico de la Edad Media en los reinos españoles, mostrando las innovaciones artísticas, técnicas e iconográficas importadas de los modelos originales italianos, y como fondo, el Mediterráneo que durante el Trecento se convierte en un mar de ida y vuelta entre ambas penínsulas con los mercaderes y eclesiásticos como responsables de los intercambios artísticos...
“Mariana de Austria” se enmarca en el año de las “Tres reinas” en el que el Museo reivindica el papel clave que tienen en su historia Isabel de Farnesio, Cristina de Suecia y la propia esposa de Felipe IV, la primera que tendrá una gran monográfica. Mariana fue la gran promotora artística de su tiempo y el objetivo es doble: trazar la evolución de su imagen a lo largo de las diferentes etapas de su poder (de consorte a reina madre, pasando por regente; de Velázquez a Carreño Miranda) y, por otro, la proyección de esa imagen en un momento de crisis de la Monarquía Hispánica.
El centenario de Rilke (1875-1926) admirador del Greco, Velázquez, Murillo y Goya, da pie a “Rilke y el arte español” que junto a una muestra dedicada a Hans Baldung Grien, maestro del Renacimiento alemán, pone el foco en la rica tradición cultural de Centroeuropa. Y como se ha cumplido ya un cuarto del siglo XXI, el Museo mostrará cómo, sin perder su identidad histórica, ha alcanzado una dimensión nunca vista tanto por las incorporaciones a la Colección como por el número de visitantes y seguidores en redes.
PROGRAMA DE EXPOSICIONES TEMPORALES 2026
EDIFICIO JERÓNIMOS SALAS A-B
“A la manera de Italia. España y el gótico mediterráneo (1320-1420)”
26 mayo – 20 septiembre 2026
Comisariado: Joan Molina Figueras, Jefe de Colección de pintura europea hasta 1500
Con el patrocinio exclusivo de la Fundación BBVA
Sin Italia es difícil comprender el paisaje artístico de finales de la Edad Media en España. La llegada de artistas y la importación de obras hizo que toda una serie de innovaciones estéticas, técnicas e iconográficas del Trecento imprimieran una profunda huella en la cultura visual de los reinos peninsulares. También contribuyeron a ello destacados maestros autóctonos que, a través de unas fórmulas eclécticas e híbridas, alumbraron declinaciones originales de los modelos italianos. Su sofisticación técnica y matérica unida a la capacidad para generar nuevas propuestas formales, tipológicas y temáticas fascinó a los más refinados espectadores de la época, siempre atentos a soluciones renovadoras y exóticas. En un mundo de fronteras permeables, las dos orillas del Mediterráneo occidental fueron el escenario de viajes de ida y vuelta donde las creaciones de los maestros y la mirada de los espectadores estuvieron marcadas por el mestizaje artístico propio de unas identidades mediterráneas.
El objetivo de la muestra es acercar un fascinante periodo artístico a un público amplio mediante unos discursos centrados en la superación del debate entre centro y periferia; el uso de la técnica como medio de expresión en las obras de lujo; los intercambios artísticos derivados de las rutas comerciales y las redes diplomáticas; los diálogos de la nueva cultura gótica con el mundo islámico; o, en fin, la necesidad de sustituir las categorías historiográficas tradicionales por visiones más poliédricas y heterogéneas.
Para ello la exposición contará con una extraordinaria y variada selección de más de un centenar de obras de diversas técnicas (pintura, escultura, orfebrería, manuscritos iluminados, dibujos, bordados, tejidos de seda...), muchas de ellas poco conocidas, y algunas nunca expuestas hasta ahora. Junto a obras de relevantes maestros italianos, como Ambrogio Lorenzetti, Gherardo Starnina, Lupo di Francesco, Barnaba da Modena, Andrea di Petruccio o Geri Lapi contaremos con las creaciones de personalidades autóctonas, caso de Ferrer y Arnau Bassa, los hermanos Serra, Pedro de Córdoba o Miquel Alcañiz. Proceden de 31 instituciones nacionales y 25 extranjeras.
“Mariana de Austria”
1 diciembre 2026 – 28 marzo 2027
Comisariado: Noelia García Pérez, catedrática de Historia del Arte, Universidad de Murcia.
Con el patrocinio de la Fundación AXA
En los últimos años, el Museo del Prado ha mostrado un firme compromiso con la visibilización del papel de la mujer en el mundo del arte, tanto en su papel de creadora como en el de sujeto de la mirada masculina. Este compromiso se ha materializado en exposiciones monográficas, itinerarios por su colección permanente, reuniones científicas, conferencias, becas especializadas a través de su Centro de Estudios y, más recientemente, con el proyecto El Prado en femenino, centrado en el estudio de las patronas de las artes: mujeres que impulsaron esta institución y contribuyeron de manera decisiva a la formación de sus colecciones.
En este contexto, el Museo del Prado prepara “Mariana de Austria”, la primera exposición que esta institución dedica a una promotora artística, que se presentará en las salas A-B del Edificio de los Jerónimos, espacio reservado a las grandes muestras temporales, entre el 1 de diciembre de 2026 y el 28 de marzo de 2027.
Con esta exposición, acomete un ambicioso proyecto con dos objetivos principales: por un lado, trazar la creación y evolución de la imagen de la reina Mariana de Austria a lo largo de las distintas etapas de su vida y de su ejercicio del poder y, por otro, mostrar la promoción y difusión de esa imagen en uno de los momentos más decisivos de la historia de la Monarquía Hispánica.
Gracias a una cuidada e ilustrativa selección de en torno a cien obras –que incluyen pinturas, esculturas, medallas, textiles, manuscritos iluminados y grabados– esta muestra permitirá al visitante explorar las principales estrategias iconográficas empleadas por Mariana de Austria y sus pintores de corte para construir y promover una imagen pública que legitimara su posición, fortaleciera su autoridad en un contexto político tan complicado como adverso y difundiera su poder entre las cortes europeas que contemplaban expectantes el desenlace de una monarquía cuyo heredero presentaba serios problemas de salud. Estas estrategias, lejos de surgir de la nada, se nutren directamente de las principales tradiciones iconográficas empleadas por las mujeres Habsburgo durante más de dos siglos para representar el poder femenino. Como última reina de esta dinastía, Mariana supo aprovechar y adaptar el legado visual creado por las mujeres de la Casa de Austria que la precedieron en el ejercicio del poder, reinterpretando esos modelos para reclamar su propio lugar en la historia.
EDIFICIO JERÓNIMOS SALAS C-D
“Prado. Siglo XXI”
9 junio – 27 septiembre 2026
Comisariado: Alfonso Palacio, Director adjunto de Conservación e Investigación, y Elena Cenalmor, Técnico de Museos en la Dirección Adjunta de Conservación e Investigación.
Con el patrocinio de la Fundación Amigos del Museo del Prado
La exposición propone un recorrido por el proceso de transformación experimentado por el Museo Nacional del Prado en el último cuarto de siglo. A través de las obras adquiridas en este tiempo y de un conjunto de confrontaciones estadísticas, objetuales, fotográficas y documentales, se presenta la historia de un museo activo y en movimiento: una institución viva y abierta que, apoyada siempre sobre el trabajo desarrollado por las generaciones anteriores, ha alcanzado en estos últimos veinticinco años, sin lugar a dudas los de su mayor desarrollo, una posición de referencia entre los grandes museos del mundo. Y ello no sólo por la excelencia de sus colecciones, sino también por la solidez de su proyecto científico, su proyección exterior, su pujanza comunicativa, la recepción hecha del mismo por el conjunto de la sociedad, su innegociable y comprometida disposición de completa apertura hacia la misma, así como por la relación cada vez más estrecha con sus visitantes.
En este relato, las obras reunidas, una selección representativa de las incorporaciones realizadas en los últimos veinticinco años, organizadas de forma cronológica y temática, centran la atención en la esencia del Museo, aquello que lo singulariza por encima de cualquier otro factor: su extraordinaria colección, que nunca ha dejado de crecer y que sigue año tras año en continua expansión. Al mismo tiempo, también son un testimonio de la labor de quienes hicieron posible esta metamorfosis y los medios a través de los cuales la llevaron a cabo. Para expresar visualmente ese cambio y acercarlo al visitante, cada ámbito de la exposición incorpora algunos guiños objetuales y de diversa naturaleza que reflejan distintas facetas de semejante transformación: la museografía, la conservación, la atención al visitante, la accesibilidad, la imagen corporativa y la implicación en ese desarrollo del museo de la sociedad, entre otras.
En su recta final, la muestra finaliza con una revisión de diversas unidades del Museo y su trabajo que ejemplifican esa metamorfosis: la acción editorial, representada por la exposición de todos los libros publicados desde el año 2000; la acción formativa, a través de material gráfico recopilado sobre el Centro de Estudios; y las acciones de Restauración, Proyección nacional e internacional, Comunicación y Educación, presentadas a través de cuatro vídeos.
“Rilke y el arte español”
Edificio Jerónimos, sala C
17 noviembre 2026 – 7 marzo 2027
Comisariado: Javier Arnaldo, Director del Centro de Estudios, y Javier Barón, Jefe de colección de Pintura del siglo XIX
Con la colaboración del Ayuntamiento de Madrid
Para conmemorar el centenario del fallecimiento de Rainer Maria Rilke (1875-1926), el Museo del Prado está preparando la exposición “Rilke y el arte español”, que prevé celebrar desde el 17 de noviembre de 2026 hasta el 7 de marzo de 2027 en la sala C del edificio Jerónimos.
El proyecto explorará la importancia que tuvo para Rilke su experiencia de la pintura española. En un escritor muy sensible al arte, que integró en su vida –se casó con una escultora, y fue amante de las pintoras Lou Albert-Lasard y Baladine Klossowska–, y que dedicó libros y numerosas reflexiones en su correspondencia a los artistas de la colonia de Worpswede, a Cézanne y a Rodin, entre otros, esta elección es relevante. Ya aparece en sus obras juveniles dedicadas a Diego Velázquez (un soneto de 1895) y a Bartolomé Esteban Murillo, y se consolida después, sobre todo a través de la profunda influencia que ejercieron las obras del Greco, y del interés que suscitaron las de Francisco de Goya. Rilke pudo ver obras de ambos en las colecciones de Viena, Múnich y Berlín. Visitó la exposición dedicada al Greco en el Salon d’Automne de París de 1908, donde conoció en persona la Vista de Toledo (The Metropolitan Museum of Art); vio las obras del cretense de la colección de Marczell von Nemes expuestas en la Alte Pinakothek de Múnich en 1911, junto con el Expolio allí conservado y el Laocoonte (National Gallery of Art), y las del Musée Bonnat de Bayona.
La exposición está comisariada por Javier Barón, jefe de colección de Pintura del siglo XIX del Museo del Prado, y por el Javier Arnaldo, jefe de su Centro de Estudios. Ambos serán asimismo autores y editores científicos del catálogo que acompañará el proyecto.
El ámbito central de la exposición se relaciona con el viaje de Rilke por España entre noviembre de 1912 y febrero de 1913 y, en él, las estancias en Toledo, Ronda y Madrid, donde visitó el Museo del Prado y la Real Armería. Allí renovó su entusiasmo por el Greco, su interés por Goya y su estima por Velázquez.
Además de esto, Rilke tuvo una estrecha relación entre 1902 y 1906 con el pintor español Ignacio Zuloaga, como demuestra su epistolario y la admiración hacia los cuadros de él que pudo ver en Berlín, en Dresde, en París, en Múnich, en Venecia y en Düsseldorf. Zuloaga admiraba al Greco, del que había reunido varios cuadros, y a Goya; ambos influyeron decisivamente en su pintura.
“Hans Baldung Grien”
Edificio Jerónimos. Sala D
24 noviembre 2026 – 7 marzo 2027
Comisariado: Christine Seidel, Associate Curator of Renaissance Painting, National Gallery (Londres)
Hans Baldung Grien (1484/1485 – 1545) fue una de las figuras centrales de la pintura renacentista alemana. Vástago de una familia de abogados y humanistas, trabajó en el taller de Durero en Núremberg. Fue, seguramente, su aprendiz más ambicioso, y con toda probabilidad quedó al cargo del taller durante el segundo viaje de Durero a Italia. Baldung conservó el apodo que le dieron en ese taller (‘Grien’, que en español significa verde), y mantuvo estrechos vínculos con Durero después de haberse traslado a Estrasburgo, donde adquirió la ciudadanía en 1509 y poco después comenzó a trabajar como maestro independiente con su propio taller. Comenzó su carrera en la ciudad renana como retratista y creador de estampas; pronto le siguieron importantes encargos eclesiásticos. Trabajó para los miembros de la clase alta de Estrasburgo, una ciudad con un gobierno cívico ferozmente autónomo. Tras establecerse como pintor de prestigio en la ciudad, en la década de 1520 comenzó a pintar grandes escenas mitológicas e históricas, así como temas alegóricos. Los mecenas de estas obras privadas son prácticamente desconocidos hoy en día, pero esas creaciones de Baldung, atrevidas tanto visual como intelectualmente, sugieren un contexto humanista.
Los dos cuadros del Prado, La Armonía (¿Las Tres Gracias?) y Las Edades y la Muerte, se consideran entre las últimas obras de Baldung, fechadas hacia 1541-44. Se supone que fueron encargados por o para Federico Magno de Solms-Laubach, un conde alemán de Renania-Palatinado que era amigo de Melanchthon, el compañero espiritual de Lutero que se dedicó a las enseñanzas de la reforma sólo unos años antes. La pareja fue regalada a Juan de Ligne en 1547, aparentemente poco después de su realización. Probablemente por esa vía, y a través de uno de los estrechos aliados de la corona española en la lucha contra las provincias en el norte de Flandes en el contexto del conflicto de los Países Bajos, los cuadros entraron en la colección de Felipe II, donde se describen como un díptico. Transforman un tema omnipresente en el imaginario bajomedieval –el motivo de la vánitas y de la muerte triunfante– en un discurso pictórico único que trasciende esta imaginería tan popular. Interpretadas respectivamente como "las tres gracias" o una visión elísea de la belleza, y "las edades", marchando a través de un paisaje invernal que se asemeja a un infierno bosquiano, ambas tablas oponen las ideas fundamentales de una belleza eterna y la vida terrestre. Mientras una encuentra su expresión en las formas poéticas de la belleza, la otra está ligada al ciclo de la vida y la fugacidad del tiempo que se manifiesta en las edades. El interés con el que Baldung concibe la forma humana idealizada y las edades de la vida y el estudio de la naturaleza se ha puesto de manifiesto gracias a la reciente restauración, que permite apreciar los detalles botánicos y la marcada diferencia tonal entre las dos tablas.
La exposición propone explorar tres temas que permiten apreciar mejor la singularidad de las tablas del Prado. Al mismo tiempo, invita a considerar a Baldung en el contexto más amplio de las tendencias artísticas del arte del Renacimiento alemán, entre las que destaca la obra de Cranach, que Baldung debió de conocer.
El legado artístico de Durero, el estudio de la naturaleza y sus reflexiones sobre la forma humana ideal tuvieron un gran impacto en Baldung incluso después de su traslado a Estrasburgo. El diálogo artístico entre ambos, más concretamente la constante referencia de Baldung a su maestro y a las tendencias contemporáneas de la pintura renacentista alemana en sus obras tardías, ancla la herencia artística de las tablas del Prado en la época de su creación. Este diálogo incluye estudios sobre la naturaleza y las plantas, así como la introducción de motivos antiguos en un contexto pictórico cristiano que surge de un nuevo interés por los temas clásicos en la obra de Durero y sus contemporáneos.
La exposición propone situar las obras del Prado dentro de un panorama artístico no mediante una reconstrucción estricta, sino a través de una aproximación al paisaje artístico en el que se encontraba Baldung como pintor establecido hacia el final de su carrera. Se incluirá una sección centrada en los hallazgos encontrados durante la limpieza de estas dos obras, que aportan información sobre el proceso creativo.
EDIFICIO VILLANUEVA
Sala 60. Rotación de colecciones
“El Prado Multiplicado. La fotografía como memoria compartida”
2 febrero – 5 abril 2026
Comisariado: Beatriz Sánchez Torija, Colección de Dibujos y Estampas
La colección de fotografía histórica es la incorporación más reciente a los fondos del Museo del Prado. Su importancia ha crecido notablemente en los últimos años, como demuestran el aumento del número de las obras que la componen y el interés cada vez mayor que despierta en la sociedad.
Al igual que el grabado y la litografía, la fotografía permite obtener múltiples ejemplares de una misma obra. Además, ofrece una representación precisa de la realidad, lo que la convierte en el principal medio para la difusión de las colecciones y en un potente registro de memoria para la institución y sus visitantes.
Las fotografías que reproducen obras de arte constituyen el grupo más numeroso de la colección, y su estudio ha servido como base para articular este discurso expositivo en el que la materialidad de los propios objetos fotográficos y los usos que tuvieron durante la segunda mitad del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX adquieren especial relevancia. La exposición presentará imágenes en diversos formatos, técnicas y soportes, realizadas por firmas fotográficas nacionales y extranjeras como Laurent, Moreno, Anderson o Hanfstaengl.
La muestra se inicia con una de las primeras fotografías que se expusieron en 1899, y, tras un recorrido visual por distintas salas del edificio de Villanueva, el interés se dirige hacia las reproducciones de obras que hoy integran la colección, ya sea mediante la fotografía o las técnicas fotomecánicas. La vinculación de los fotógrafos Juan Laurent (1816-1886) y José Lacoste (1872-¿?) a la institución también queda reconocida, así como su contribución a la expansión de la imagen del Prado más allá de sus muros.
“El universo del artista ante la cámara”
13 abril – 5 julio 2026
Comisariado: Beatriz Sánchez Torija, Colección de Dibujos y Estampas
La aparición de la fotografía en el siglo XIX supuso el nacimiento de una nueva disciplina artística y abrió paso a una manera inédita y extraordinariamente eficaz de representar la realidad. Los artistas comprendieron rápidamente el alcance de esta transformación: se retrataron –en solitario y en compañía de otros colegas de profesión–, registraron sus espacios de trabajo y se preocuparon por documentar gráficamente tanto sus procesos creativos como la materialización final de sus obras.
A partir de los fondos custodiados en el Museo del Prado, procedentes de los archivos de Luis y Federico de Madrazo, Dióscoro Puebla, Rafael Rocafull, Cecilio Pla, Agustín Querol, Miguel Blay, Fernanda Francés o Manuel González Santos, la exposición reúne fotografías de profesionales de reconocido prestigio junto con otras de autoría desconocida y posible carácter amateur. Un conjunto de ejemplares, con técnicas y formatos diversos, que permite trazar un mapa visual de la presencia del artista en su esfera doméstica, en sus estudios y en distintos espacios de sociabilidad y aprendizaje, así como en escenarios alternativos de creación, como el evocador Patio de las Doncellas del Real Alcázar de Sevilla.
El recorrido se configura como un homenaje a los creadores y las creadoras que desarrollaron su actividad entre el siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX. Con una especial mención a aquellos que supieron reconocer la fotografía como un medio privilegiado para asegurar la perduración de su imagen y de su práctica artística a lo largo del tiempo.
“Valeriano D. Bécquer (1834-1870): Los cuadros de costumbres”
13 julio – 11 octubre 2026
Comisariado: Pedro J. Martínez Plaza, Colección de Pintura del Siglo XIX
Esta exposición permitirá reunir por primera vez en el Museo del Prado los ocho cuadros que, entre 1866 y 1867, realizó Valeriano D. Bécquer como parte de un encargo gubernamental destinado al extinto Museo de la Trinidad. Aunque solo se llegaron a completar tres provincias –Zaragoza, Soria y Ávila– se trata de un conjunto excepcional, pues los detalles de la indumentaria y la descripción de los tipos, junto a su calidad, lo convierten en uno de los mejores ejemplos de la pintura costumbrista del siglo XIX en España.
“Ricardo de Madrazo (1852-1917): dibujos y acuarelas”
19 octubre 2026 – 17 enero 2027
Comisariado: Pedro J. Martínez Plaza, Colección de Pintura del Siglo XIX
Las diferentes adquisiciones realizadas por el Museo en los últimos años permiten articular, por primera vez, una muestra dedicada exclusivamente al hijo pequeño de Federico de Madrazo, el menos conocido de la saga familiar. Centrada en su obra sobre papel, la exposición reunirá sobre todo algunos de sus cuadernos, dibujos y acuarelas. A través de todos ellos se mostrará la diversidad de su dedicación artística, desde las copias de pintura antigua hasta el orientalismo y las escenas costumbristas, fruto de sus numerosos viajes por España, Europa y el Norte de África.
Exposición temporal. Sala 66
“El cuadro del hambre”
27 abril – 13 septiembre 2026
Comisariado: Celia Guilarte, Conservadora de Museos, y Carlos G. Navarro, Colección de Pintura del Siglo XIX.
Esta muestra propone analizar el significativo episodio protagonizado por la obra de José Aparicio, El año del hambre de Madrid (1818), que pasó de erigirse como una de las pinturas más populares y controvertidas en la España del siglo XIX, a languidecer en un depósito en el que pasa desapercibido entre público y la historiografía en nuestros días como una anécdota de tono local.
Aclamada y odiada, aupada por el arte oficial, difundida por la prensa y popularizada en obras literarias, musicales, teatrales o estribillos, alcanzó una condición pop antes de que se acuñase el término, durante el reinado de Fernando VII; después fue quedando fuera del discurso de la pintura española y de las propias salas del Prado paulatinamente, hasta ser valorada, en la actualidad, como un recuerdo de la historia local de Madrid. Ejemplifica como pocas pinturas los vaivenes de juicio en la historia del arte y la dificultad con la que los grandes iconos culturales perduran y se consagran como tales.
En la prehistoria del Museo del Prado, durante la etapa de formación de su colección, forjada sobre una reiterada acumulación y dispersión de obras, reinó el aparicio. Pero su viaje de ida y vuelta, de auge y caída de una obra y de su autor, va de 1819 a 1927, momento en que fue depositada definitivamente en el Museo de Historia de Madrid.
Este gesto de exhumación temporal de una gloria caída convocaría al complejo proceso de nacimiento y formación de los primeros museos públicos, y el oscilante criterio de calidad que han protagonizado. La contemplación de la obra de José Aparicio junto a las coetáneas de José de Madrazo y Francisco de Goya permitirá reflexionar sobre la polisemia de ese concepto, pues su historia invita a revisar el mito en torno al progreso en las artes, las ideas de tradición y modernidad, y el papel del arte en la ficción nacionalista, así como reflexionar sobre la caduca noción cultural de genio artístico, cuando los grandes pintores todavía no lo eran.
Itinerarios
“La ingeniería en el Prado. Un puente entre el arte y la técnica”
26 octubre 2026 – 21 febrero 2027
Comisariado: Francisco Javier Fernández y Francisco Javier León
Con la colaboración de la Fundación FHECOR
El Museo del Prado ha trabajado en los últimos años en el desarrollo de itinerarios expositivos como una apuesta de gran potencial para diversificar y ampliar su oferta cultural, a la vez que permitir nuevas lecturas de las obras expuestas, ofreciendo una ocasión para la investigación y difusión desde una perspectiva multidisciplinar.
En esta línea, en octubre de 2026 se presentará una nueva mirada a las colecciones del Prado: un itinerario con el que, a través de unas 30 obras repartidas por todo el edificio Villanueva, se pretende dar a conocer los elementos de ingeniería civil –como son los puentes– representados en las colecciones del museo.
Esta aproximación será posible gracias a la colaboración con la Fundación FHECOR, que tiene entre sus funciones la de promover, fomentar y difundir la formación complementaria y especializada en las materias propias del Diseño y la Ingeniería Estructural, y sus valores históricos y culturales.
Actuaciones en la exposición permanente
Reordenación integral de las salas dedicadas al arte del siglo XVIII
Primavera 2026
Edificio Villanueva, salas 85-94
Conservador responsable: Andrés Úbeda de los Cobos, Jefe de Colección de Pintura del siglo XVIII y Goya
El Museo del Prado se ha embarcado en un ambicioso proceso de renovación de las salas del siglo XVIII y Goya que pretende ofrecer una mejor comprensión de ese periodo histórico y de las características específicas de esta colección.
Los trabajos de reordenación han comenzado en 2025 por las salas del siglo XVIII de la primera planta del edificio Villanueva (salas 19-23), recientemente remodeladas, y continuarán por las ubicadas en la segunda planta (salas 85-94), donde podrá verse la nueva instalación de la colección correspondiente al siglo XVIII y los Cartones para Tapices de Goya. La última fase estará protagonizada por las salas dedicadas a Goya en la primera planta (salas 32-38).
Cristina de Suecia, pasión por la escultura
Verano 2026
Edificio Villanueva, sala 74
Conservador responsable: Manuel Arias, Jefe de Colección de Escultura hasta 1700
La celebración en diciembre de 2026 de los cuatrocientos años del nacimiento de la reina Cristina de Suecia es una magnífica ocasión para reivindicar su figura excepcional en el Museo del Prado. Su personalidad como estudiosa, mecenas y coleccionista de arte rompió los estereotipos, y la fortuna de que su colección de escultura clásica llegara a España en 1724 gracias al interés de otra reina, Isabel de Farnesio, tiene que ser un motivo de gratitud.
El Museo del Prado va a dedicar la sala 74 de su exposición permanente a la soberana sueca. Ese espacio, en el que se expondrán algunos de los ejemplos más significativos de su colección de escultura, vendrá a unirse a otros ámbitos en los que ya su presencia tiene un enorme protagonismo, como la Sala de las Musas –donde actualmente se muestra, además de las esculturas de las musas, el retrato ecuestre que pintara para ella Sebastien Bourdon en 1653-54–. Todo ello se integrará en una serie de actividades que se llevarán a cabo en la segunda mitad del año 2026 como un ejercicio de memoria agradecida.
Escultura Neoclásica en el Claustro
Edificio Jerónimos. Claustro
El Museo del Prado va a continuar trabajando para fomentar la presencia de escultura en sus salas de Exposición Permanente y para renovar y mejorar los elementos museográficos que permiten su presentación, una línea de trabajo que ya ha tenido importantes resultados en los años anteriores fruto, principalmente, del traslado de los retratos escultóricos ejecutados por Pompeo y Leone Leoni desde el Claustro hasta la Galería Central, donde ya se exponen, recuperando con ello su auténtico papel simbólico en el contexto del retrato dinástico de los Habsburgo y afianzando así el propio discurso expositivo del museo.
Derivado del movimiento anterior de las esculturas de Pompeo y Leone Leoni, se ha llevado a cabo la nueva instalación de varias obras escultóricas del siglo XIX en el Claustro dotándolas de soportes especiales, diseñados específicamente para esta ubicación.
Durante los próximos meses el Museo del Prado va a reforzar la presencia de escultura en este espacio donde actualmente se muestra una selección de desnudos que distintos autores nacionales e internacionales del siglo XIX -como José Ginés, Bertel Thorvaldsen o Antonio Solá- inspirados en modelos clásicos, trataron desde diversas perspectivas.
PRADO ITINERANTE (Exposiciones fuera del Museo)
“La botánica en el arte. Las plantas en las colecciones del Museo del Prado”
CaixaForum Gerona, 24 marzo – 23 agosto 2026
CaixaForum Lérida, 23 septiembre 2026 – 26 enero 2027
Comisariado: Eduardo Barba Gómez, investigador botánico y jardinero paisajista, con la colaboración de Beatriz Sánchez, Colección de Dibujos y Estampas, Museo del Prado.
Exposición organizada por el Museo del Prado y la Fundación ”la Caixa”
Las plantas aparecen en las obras de arte desde hace siglos. En muchas ocasiones configuran los fondos de los paisajes, donde las arboledas y las hierbas acompañan cada relato y contribuyen a crear un espacio creíble y atractivo. A menudo aportan también una capa más de conocimiento, con simbologías y significados que complementan el mensaje que los artistas querían transmitir.
En esta exposición, Eduardo Barba propone descubrir la importancia de la botánica como elemento narrativo mediante un recorrido por 53 pinturas y esculturas del Museo del Prado, que guían al visitante por cuatro secciones muy sugerentes, en las que las plantas son las protagonistas. De esta forma, el itinerario se convierte también en un paseo por un jardín poblado por las más diversas especies vegetales.
Para potenciar esta relación entre la botánica y el arte, el recorrido por las salas se acompaña de los aromas que brindan algunas plantas, así como de una serie de fotografías creadas o intervenidas por Paula Codoñer que permiten identificar las especies vegetales representadas en las obras del Museo del Prado. Este nexo visual se ha trasladado a las páginas del presente libro, acompañado por un ensayo de la conservadora Beatriz Sánchez Torija que contextualiza la creación de Codoñer en la tradición que vincula de manera estrecha la fotografía con el mundo botánico, una relación que puede rastrearse desde el siglo XIX y que mantiene una plena vigencia.
CENTRO DE ESTUDIOS
La Cátedra del Prado
La Cátedra del Museo del Prado es una de las principales líneas de actuación del Centro de Estudios del Prado. En ella participan profesionales de reconocido prestigio cuya valiosa aportación de conocimientos y experiencias tiene por objeto llegar tanto a un público especializado como a un público general. La Cátedra, que se celebra anualmente gracias a la colaboración de la Fundación Notariado, estará dirigida en 2026 por Maria Stavrinaki, Profesora de Historia Contemporánea en la Université Paris I-Panthéon-Sorbonne, bajo el título El artista como historiador del arte.
Escribir el Prado
Esta iniciativa conjunta con la Fundación Loewe, en colaboración con Granta en español, que consiste en la residencia de escritores de prestigio internacional en el Museo del Prado para explorar a sus colecciones y su rica historia con el objetivo de ser fuente de inspiración para la creación literaria, contará en 2026 con la participación de Leila Slimani, periodista y escritora ganadora del prestigioso Premio Goncourt con Chanson douce, y a Vladimir Sorokin, una de las figuras centrales del posmodernismo ruso, distinguido con el Premio Andréi Bely.